
“Y entró Obama en Washington, y en su casa; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a acostar”
Así es, Barack Obama (pronunciado buh-RAAK oh-BAA-muh), en adelante Barack, al entrar en su casa y tras darse una vuelta por el dormitorio presidencial, se fue a la cama y durmió unas ocho horas. Se levantó a orinar una vez, cuando los primeros rayos de sol alumbraban América, y después volvió a acostarse y se quedó un rato entre las sábanas de la cama presidencial, diciéndose a sí mismo “a en punto me levanto a desayunar”. Continuar leyendo ‘Hey Bama H’Obama Bama Bama Hey Bama…’